Internacional. Las bajas temperaturas del invierno obligan a poner en funcionamiento los sistemas de calefacción de los hogares para calentar habitaciones, salones y cocinas, y los emisores térmicos constituyen una buena opción tanto para consumidores como profesionales, pues sólo funcionan cuando es necesario sin necesidad de depósitos, calderas ni conductos.Debido a que su superficie se calienta menos que otros aparatos, no hay riesgo de aparición de manchas por calor en las paredes, la temperatura ambiente se mantiene constante y hay un ahorro energético significativo gracias a sus sistemas de regulación que controla el tiempo de funcionamiento de las resistencias, extendiendo así su vida útil.
Además, el espacio en las viviendas es mejor aprovechado, pues los emisores térmicos suelen ser livianos y de dimensiones reducidas, facilitando el traslado y la instalación, sin necesidad de mayores obras.

