Cuba. El Instituto de Refrigeración y Climatización -IRC- del Ministerio de la Industria Sideromecánica desarrolló un prototipo de un refrigerador horizontal de alta eficiencia que opera con energía solar fotovoltaica, para ser empleado en la conservación de productos perecederos en centros escolares y de salud en zonas rurales de la isla que no dispongan de energía eléctrica.Según Guillermo Cartaya, ingeniero del IRC, la producción, ensayos de fiabilidad, montaje y controles de calidad a este tipo de refrigeradores son una novedad en el panorama científico-técnico del país y podrá beneficiar a los habitantes de zonas apartadas sin fluido eléctrico. Explicó que "este año haremos la serie 0, que significa la primera producción, la cual contempla una decena de estos equipos solares. Hasta ahora hay solo un prototipo en explotación y se encuentra instalado en el Hotel Comodoro, en La Habana".
Por su parte, Olga Ezquivel Román, directora del IRC, estima que el instituto ganó en cultura técnica con este sistema que permitirá un ahorro de hasta 700 Kw por hora al año, así como "conocer el mejor uso de los rayos solares y permitir la autonomía de los equipos en horas de la noche cuando estos no existen".

