Las preocupaciones medioambientales y protocolos como el de Montreal obligan a los fabricantes de equipos de A/C a implementar estrategias tendientes al cambio de los refrigerentes de sus equipos. En el presente artículo se hace un análisis de la situación.
Por: Carlos Obella*
Los fabricantes de equipamientos de refrigeración y aire acondicionado de los Estados Unidos se verán obligados a dejar de utilizar gases refrigerantes que afecten la capa de ozono a partir del año 2010, en anticipación a lo estipulado en el Protocolo de Montreal. La Unión Europea ya había implementado una regulación similar que rige desde 2004.
Esto significa que durante los próximos años, los gases refrigerantes hidro-cloro-flúor-carbonados (HCFC), como el R22, serán definitivamente reemplazados por refrigerantes hidro-fluor-carbonados (HFC, sin cloro) como el R410A para aire acondicionado a nivel global.
No solo la preservación de la capa de ozono ha venido siendo una preocupación. Actualmente, el nivel de atención sobre el impacto ambiental generado por el cambio climático relacionado con el llamado “Efecto Invernadero” ha aumentado considerablemente. Muchos científicos ahora creen que los gases incluidos en la lista o “canasta” del llamado “Protocolo de Kioto”, entre los que se encuentran los CFC, HCFC y también los HCF, contribuyen con el calentamiento global.
Los efectos en el ambiente
El dióxido de carbono (CO2), producido al quemar combustibles fósiles para la generación eléctrica y para el transporte es, en gran medida, el gas que presenta el efecto más significativo entre todos los llamados “gases de invernadero”. Los sistemas de aire acondicionado y de refrigeración consumen energía eléctrica, muchas veces generada por plantas termoeléctricas, que queman combustibles fósiles, por lo que una mejora en la eficiencia de estos equipamientos generará, indirectamente, una reducción en la generación de CO2.
Incluso en países donde la mayoría de la energía eléctrica se produce a través de plantas hidroeléctricas, como es el caso de Brasil, la mejora en la eficiencia energética de los equipamientos de aire acondicionado y refrigeración contribuirá positivamente al disminuir la necesidad de más obras hidroeléctricas que generan inmensos lagos, que a su vez eliminan extensas superficies forestadas responsables del procesamiento natural del CO2.
Dado que la elección del tipo de refrigerante puede influenciar considerablemente en el rendimiento energético del sistema, la industria ha investigado cuidadosamente muchos reemplazos para el R-22 con el propósito de identificar alternativas lo más amistosas posibles con el medio ambiente.
El camino de las opciones
Se han establecido varios criterios de prueba para establecer si un refrigerante de reemplazo para el R-22 puede ser considerado o no como una opción a largo plazo. Estos potenciales reemplazos deben ser seguros, no inflamables ni tóxicos para los seres humanos, ambientalmente “amistosos”, además de económicos y energéticamente eficientes. Precisamente el R410A cumple con todas y cada una de esas características.
Aplicado en sistemas de aire acondicionado hasta de 250 toneladas de refrigeración, resulta ser más eficiente, capaz de reducir el consumo energético de los compresores Copeland Scroll e, indirectamente, reducir las emisiones totales de dióxido de carbono (CO2). Extensas investigaciones han demostrado que el R-410A es el mejor reemplazo a largo plazo para R22 en sistemas de aire acondicionado comercial y residencial. La industria del aire acondicionado está enteramente dispuesta a adoptar al R-410A fundamentalmente en aplicaciones con compresores Scroll.
De hecho, las regulaciones estadounidenses de eficiencia energética, vigentes desde 2006, obligaron a los fabricantes a implementar nuevas líneas de productos más eficientes con R-410A, las cuales están disponibles en el mercado aun antes de la fecha límite del 1 de enero de 2010. El R-410A se ha convertido rápidamente en el refrigerante adoptado para aire acondicionado, no solo porque presenta una eficiencia mayor, sino además porque su impacto total equivalente sobre el calentamiento global (TEWI) es menor que otras opciones. TEWI considera tanto el impacto global directo (GWP) producido por potenciales escapes de gas refrigerante, como el indirecto ocasionado, como hemos visto, por la emisión de CO2 al quemar combustibles fósiles en plantas termoeléctricas que generan la energía que alimenta los equipamientos de aire acondicionado.
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| Presente y futuro de los refrigerantes para sistemas A/C |
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Las preocupaciones medioambientales y protocolos como el de Montreal obligan a los fabricantes de equipos de A/C a implementar estrategias tendientes al cambio de los refrigerentes de sus equipos. En el presente artículo se hace un análisis de la situación.Por: Carlos Obella*
Los fabricantes de equipamientos de refrigeración y aire acondicionado de los Estados Unidos se verán obligados a dejar de utilizar gases refrigerantes que afecten la capa de ozono a partir del año 2010, en anticipación a lo estipulado en el Protocolo de Montreal. La Unión Europea ya había implementado una regulación similar que rige desde 2004.
Esto significa que durante los próximos años, los gases refrigerantes hidro-cloro-flúor-carbonados (HCFC), como el R22, serán definitivamente reemplazados por refrigerantes hidro-fluor-carbonados (HFC, sin cloro) como el R410A para aire acondicionado a nivel global.
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El dióxido de carbono (CO2), producido al quemar combustibles fósiles para la generación eléctrica y para el transporte es, en gran medida, el gas que presenta el efecto más significativo entre todos los llamados “gases de invernadero”. Los sistemas de aire acondicionado y de refrigeración consumen energía eléctrica, muchas veces generada por plantas termoeléctricas, que queman combustibles fósiles, por lo que una mejora en la eficiencia de estos equipamientos generará, indirectamente, una reducción en la generación de CO2.
Incluso en países donde la mayoría de la energía eléctrica se produce a través de plantas hidroeléctricas, como es el caso de Brasil, la mejora en la eficiencia energética de los equipamientos de aire acondicionado y refrigeración contribuirá positivamente al disminuir la necesidad de más obras hidroeléctricas que generan inmensos lagos, que a su vez eliminan extensas superficies forestadas responsables del procesamiento natural del CO2.
Dado que la elección del tipo de refrigerante puede influenciar considerablemente en el rendimiento energético del sistema, la industria ha investigado cuidadosamente muchos reemplazos para el R-22 con el propósito de identificar alternativas lo más amistosas posibles con el medio ambiente.
El camino de las opciones
Se han establecido varios criterios de prueba para establecer si un refrigerante de reemplazo para el R-22 puede ser considerado o no como una opción a largo plazo. Estos potenciales reemplazos deben ser seguros, no inflamables ni tóxicos para los seres humanos, ambientalmente “amistosos”, además de económicos y energéticamente eficientes. Precisamente el R410A cumple con todas y cada una de esas características.
Aplicado en sistemas de aire acondicionado hasta de 250 toneladas de refrigeración, resulta ser más eficiente, capaz de reducir el consumo energético de los compresores Copeland Scroll e, indirectamente, reducir las emisiones totales de dióxido de carbono (CO2). Extensas investigaciones han demostrado que el R-410A es el mejor reemplazo a largo plazo para R22 en sistemas de aire acondicionado comercial y residencial. La industria del aire acondicionado está enteramente dispuesta a adoptar al R-410A fundamentalmente en aplicaciones con compresores Scroll.
De hecho, las regulaciones estadounidenses de eficiencia energética, vigentes desde 2006, obligaron a los fabricantes a implementar nuevas líneas de productos más eficientes con R-410A, las cuales están disponibles en el mercado aun antes de la fecha límite del 1 de enero de 2010. El R-410A se ha convertido rápidamente en el refrigerante adoptado para aire acondicionado, no solo porque presenta una eficiencia mayor, sino además porque su impacto total equivalente sobre el calentamiento global (TEWI) es menor que otras opciones. TEWI considera tanto el impacto global directo (GWP) producido por potenciales escapes de gas refrigerante, como el indirecto ocasionado, como hemos visto, por la emisión de CO2 al quemar combustibles fósiles en plantas termoeléctricas que generan la energía que alimenta los equipamientos de aire acondicionado.
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Comentarios
aparte de copeland compressors que otra compañia fabricante de compresores esta en la ruta a mejorar la eficiencia y aplicaciones de R410
aparte a ello ahora los equipos de aire acond. la etiqueta amarilla que antes era EER ahora vienen SEER, me gustaria una aclaracion de ello.