México. La sostenibilidad en la logística refrigerada no depende únicamente de la incorporación de energías renovables o la reducción de emisiones.La eficiencia en el control de la temperatura es clave para reducir el impacto ambiental, minimizar pérdidas y optimizar la cadena de frío.
De acuerdo con Kryotec, empresa especializada en soluciones para la cadena de frío, cada desviación de temperatura representa mucho más que una falla operativa. Además de poner en riesgo la calidad de productos como medicamentos, vacunas o alimentos perecederos, estas incidencias generan desperdicio de recursos, aumentan el consumo energético y obligan a realizar reposiciones, retrabajos y nuevos traslados, incrementando la huella ambiental de toda la operación.
"La sustentabilidad y la eficiencia térmica son dos caras de la misma moneda. Mientras más preciso y eficiente sea el control de temperatura, menores serán las pérdidas operativas y el impacto ambiental de toda la cadena de suministro", afirmó Carlos Humberto Infante y Loya, fundador y presidente del Consejo de Administración de Kryotec.
Un desafío con impacto global
El reto cobra mayor relevancia en un contexto en el que las empresas buscan cumplir sus compromisos de reducción de emisiones y objetivos ESG, mientras aumenta la demanda de productos que requieren estrictas condiciones de conservación.
Según una investigación del Center for Sustainable Systems de la Universidad de Michigan, una infraestructura deficiente en la cadena de frío podría provocar la pérdida de hasta 620 millones de toneladas métricas de alimentos al año, generando aproximadamente 1,8 gigatoneladas de emisiones de dióxido de carbono equivalente.
El estudio también señala que, en economías con menor desarrollo industrial, más del 40 % de las pérdidas de alimentos ocurre en las primeras etapas de la cadena de suministro debido principalmente a deficiencias logísticas y falta de control térmico.
Para Kryotec, la transformación hacia una logística refrigerada más sostenible pasa por optimizar la eficiencia térmica de las operaciones, en lugar de sobredimensionar los procesos. La empresa sostiene que preservar un producto evita el desperdicio de todos los recursos y emisiones asociados a su fabricación, almacenamiento y distribución.
En ese sentido, la compañía recomienda adoptar modelos de gestión integral de la cadena de frío que permitan anticipar desviaciones de temperatura mediante monitoreo en tiempo real, análisis de datos y trazabilidad durante todo el proceso logístico.
Estas estrategias incluyen la evaluación de infraestructura, mapeos térmicos, estudios volumétricos, validación de empaques reutilizables, capacitación operativa y soporte en auditorías, además de configurar soluciones adaptadas a variables como rutas, tiempos de tránsito, estacionalidad y características específicas de cada producto.
Asimismo, herramientas como sensores IoT y plataformas de monitoreo continuo permiten optimizar cada envío, fortalecer la estabilidad térmica y reducir el consumo innecesario de materiales, energía y combustible.
Para la compañía, en un entorno marcado por mayores exigencias regulatorias, ambientales y de rentabilidad, mantener una cadena de frío estable y eficiente dejará de ser un elemento diferenciador para convertirse en un requisito indispensable de sostenibilidad y continuidad operativa.


