Europa. La nueva normativa acordada por el Consejo de la UE y el Parlamento Europeo (PE), exige que a partir de 2020 todos los edificios construidos en la Unión Europea deben cumplir con las normas de ahorro energético y basar gran parte de su consumo en fuentes renovables. Esta normativa se da dentro de la estrategia de la Unión Europea para luchar contra los efectos del cambio climático, pues los edificios son responsables del 40% del consumo energético de la UE y del 36% de las emisiones contaminantes.
Para 2020 los países de la UE deberán garantizar que los nuevos inmuebles cuentan con un alto rendimiento energético, además a partir de 2018 los estamentos públicos comenzarán la adaptación de los edificios gubernamentales a los nuevos estándares energéticos.
Adicionalmente, a mediados de 2011 los gobiernos deberán presentar un listado de iniciativas financieras, subsidios u otros esquemas para generar préstamos con bajos intereses para las diferentes adaptaciones que deberán llevarse a cabo en edificios privados como la instalación de contadores inteligentes o la sustitución de los sistemas de calefacción, calentamiento de agua y aire acondicionado por equipos eficiente energéticamente.

