
Latinoamérica. Los países de la región están reforzando el control sobre sus reservas de energía y combustible. Los ejemplos más recientes vienen de Brasil, que sigue los pasos de Argentina en la importación de gas natural licuado para satisfacer la gran demanda de energía -más de 50 millones de m3 diarios en el 2007-. Según un informe de América Economía, Brasil está decidido a jugar un rol protagónico en el escenario energético global, dirigiendo esfuerzos y recursos multimillonarios a tres frentes: petróleo, biocombustibles y energía nuclear. El presidente Lula anunció ante los medios su intención de ingresar a la Organización de Países Exportadores de Petróleo (Opep) y trabajar para "reducir los precios del petróleo". El país ya tiene los recursos para hacerlo, con el anuncio de yacimientos que lo convertirían en el tercer país con mayores reservas del mundo. Entretanto, el proyecto de los biocombustibles, a partir de caña de azúcar, apunta a buscar una fuente renovable de combustible, al igual que el plan de construcción de plantas termonucleares y enriquecimiento de uranio. El gobierno estudia construir unas cuatro centrales nucleares con capacidad de 1.000 megavatios (MW) cada una, que entrarían en funcionamiento gradualmente hasta el 2030.
La producción sostenible de biocombustibles es también un proyecto de México, con el anuncio reciente de la intención de producir bioetanol para comenzar a usarlo entre el 2010 y el 2011, como reemplazo del oxigenante MTB en la gasolina. Las fuentes de producción serán productos como yuca, sorgo o jatropha, que se cultivarán en tierras que hoy están ociosas, para no poner en riesgo la seguridad alimentaria del país.
Por su parte, en Cuba se está preparando una planta de biogás para aprovechar convertir de 15 a 20 toneladas diarias de residuos orgánicos en 30 a 40 m3 de gas metano por tonelada, equivalentes a 60 o 70 kW/hora. Y Bolivia quiere tener control del petróleo y del gas con la toma del 51% de participación en las empresas explotadoras del recurso. El presidente Morales anunció un aumento en las inversiones, a US$1.200 millones este año, después de una caída a US$149 millones en 2007, lo mínimo desde 1996. El país tiene las reservas de gas natural más importantes de la región, después de Venezuela.