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| Cuidando cada eslabón |
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Cuidar con un enfoque preventivo la cadena de frío en cualquier industria que requiera refrigeración es vital para conservar la calidad de los productos.
por Maria Cecilia Hernández
Llevar un adecuado mantenimiento de la cadena de frío en los procesos de refrigeración es tal vez uno de los factores más sensibles de toda la industria de alimentos y bebidas. Por ello es fundamental poner especial atención en el mantenimiento que se hace de cada equipo que funciona para cumplir dicho objetivo.
ACR LATINOAMERICA conversó con expertos y profesionales de la refrigeración, para establecer las claves generales de un buen mantenimiento preventivo de la cadena de frío en cualquier mercado.
Tal vez uno de los factores más complejos y que requieren mayor detalle en el cuidado, la limpieza y el mantenimiento preventivo de un proceso de refrigeración o congelación es todo lo que compone la cadena de frío. Por ello diariamente las personas, bien sea técnicos u operarios deben seguir un plan riguroso de revisión de cada elemento, equipo, máquina y proceso.
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Esto quiere decir que la cadena de frío comienza desde que el producto es extraído de su origen hasta que ha sido puesto en la mesa del consumidor final.
“De ese modo, proteger y hacer un buen mantenimiento de la cadena de frío sólo es posible hasta cierto punto. Y este punto es precisamente hasta donde puede ser controlado por técnicos o personal profesional”, asegura Cossio.
En los cuartos fríos
Los expertos explican que la cadena de frío está compuesta por varios eslabones, uno de ellos es la disposición del producto en el cuarto frío.
“Podemos decir que hay varias fases. En primer lugar, se debe cumplir un mantenimiento con una frecuencia diaria en los cuartos fríos y salas refrigeradas”, menciona Jaime Moreno, ingeniero mecánico de la Universidad Nacional de Colombia y profesor en la misma institución.
Tal y como lo explican los profesionales durante esta revisión diaria hay que verificar tanto al inicio de la jornada como al final de la misma la temperatura del refrigerador. Es fundamental llevar una buena y detallada documentación al respecto, por ello ser recomienda consignar cada dato encontrado en una hoja de control.
Es muy importante asegurarse de que las temperaturas sean las recomendadas para los productos que se están tratando. “No siempre se requiere la misma temperatura, se manejan rangos distintos para flores, para medicamentos, para cárnicos, etc”, enfatiza Moreno.
Un paso siguiente es revisar las distribución de los productos y su disposición uniforme dentro de los refrigeradores. En caso de no cumplirse las recomendaciones particulares para cada caso es necesario documentarlo y proceder a verificar el estado de las unidades de producto. Posteriormente corregir el error distribuyéndolo adecuadamente.
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