| Mejorar para ahorrar energía |
Página 1 de 2 La conservación de energía sigue siendo un tema de gran importancia en la industria de la ventilación. Una manera de lograrlo es a través del mejoramiento de los sistemas existentes.Por: Alfredo Sotolongo* En esta edición voy a volver a referirme a la conservación de energía. Sin embargo, quisiera concentrarme en cómo hacer más eficientes los proyectos que ya han operado por algún tiempo. Al hacer su operación más eficiente nos va a ser más fácil darnos cuenta de la diferencia entre el antes y el después: en los proyectos nuevos no hay un antes y tenemos que basarnos en los cálculos solamente. La gran mayoría de los sistemas de aire acondicionado existentes, mientras más viejos, menos eficientes, ya que en muchos casos cuando se instalaron no estaban disponibles los equipos y sistemas que tenemos hoy en día. El costo de la energía era más bajo comparado con los costos actuales y por lo tanto, la recuperación de la inversión demoraba más que el tiempo máximo recomendado de 3-4 años. Algunas recomendaciones Es muy importante tomar en consideración el tipo de equipo a utilizar y la coordinación durante la instalación, ya que este proceso debe minimizar el tiempo durante el que es necesario sacar la planta de operación, evitando interrupciones que afecten la operación normal del proyecto. Es recomendable que la mayoría del trabajo de integrar los distintos componentes se haga en la fábrica, esto para que cuando lleguen al proyecto se minimice el trabajo y especialmente las interrupciones. Quisiera empezar por recomendar que se aseguren de que todos los componentes y equipos reciban el mantenimiento preventivo mínimo necesario. En otras palabras, que los condensadores estén limpios, todas las correas entre los motores y las poleas debidamente ajustadas, los filtros de aire cambiados por nuevos cuando corresponde hacerlo, las conexiones de conductos a difusores aseguradas para evitar fugas de aire, serpentines limpios, etcétera. Primero, lo más sencillo y económico de hacer es convertir un sistema de volumen constante en volumen variable para aprovecharnos de la reducción exponencial de la potencia al disminuir el caudal de aire o de agua. Por ejemplo, cuando se baja el volumen 50%, se reduce el consumo del motor a menos del 20%. ¿Cómo hacemos esto? Cambiamos los difusores de volumen constante de aire por difusores de volumen variable y le añadimos un variador de frecuencia VFD a la manejadora de aire para modular el motor del ventilador. En el caso del volumen de agua, aunque hay que añadir más componentes que en el caso del aire, también el ahorro en costo de operación es tal que justifica la inversión. Un sistema primario de volumen constante de agua se puede convertir en volumen variable secundario, manteniendo constante el sistema primario para que el enfriador (chiller) siga operando como fue originalmente diseñado. Esto se puede lograr convirtiendo las válvulas de tres vías en unas de dos vías, añadiendo uno o más juegos de bombas secundarias para uno o más circuitos, dependiendo de la fluctuación de las cargas y añadiendo variadores de frecuencia VFD para modular los motores de las bombas. |