| Una historia basada en la experiencia - 2 |
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El directivo, el ser humano Aunque algunas personas nacen con la vocación de dirigir y ser líderes, la vida plantea a cada instante nuevas aventuras que ponen a prueba esa capacidad, que en el caso de Rubén ha mejorado a lo largo de estos 36 años de labores en Friopartes S.A. Todos los días, Wolozny juega un partido de tenis a las 6:00 a.m. o va al gimnasio, y los martes y jueves lleva a sus hijos a la escuela y arriba a la oficina un poco antes de las 9 am. Su jornada laboral comienza al visitar los puestos claves para escuchar las novedades del día anterior, luego revisa sus correos electrónicos y hace algunas llamadas telefónicas. Los días de Rubén transcurren verificando órdenes de compra e inventarios, y durante las horas del almuerzo se dedica a trabajar en asuntos más delicados. Él destaca con alegría, pero a la vez con una timidez de quien hace las cosas por primera vez, que está en la etapa de delegar y considera que esto es algo necesario para toda organización. Como presidente de Friopartes, Rubén enfrenta retos en lo tecnológico, así como en la relación con sus colaboradores. Frente a este punto el profesional explica: “Trato de mantenerme al tanto de todo cuanto sucede internacionalmente y que pueda vincularse con la empresa. Ahora que se habla tanto del calentamiento global y del efecto invernadero, conduje e impartí seminarios entre clientes y empleados que fueron todo un éxito. En cuanto a la relación con mis subalternos, trato de ponerme a su mismo nivel para así entender sus necesidades. Me gusta que me vean como a un amigo en quien confiar y no solo como el jefe”, concluye. En su vida empresarial, Rubén se preocupa por brindarle a su colaboradores un buen ambiente laboral y a sus clientes la atención que requieren, por lo que está siempre informado de todo lo que acontece en la compañía, en la industria y en el mundo. Para él, el cliente debe sentirse como en casa cuando acude a uno de los establecimientos de la compañía. Hombre de familia A parte de ser un empresario y un profesional emprendedor, Rubén es padre de tres jóvenes y el feliz esposo de Ana Cecilia. Para él su familia es la mayor bendición que Dios le pudo haber dado. Su esposa, quien trabaja con él en el área de finanzas y es licenciada en contaduría, lo impresiona con su habilidad para los números. “Mis tres hijos son mi inspiración. Disfruto estar con ellos, viajar juntos y escuchar sus hazañas y aventuras. Me encanta gozar de su confianza y que me cuenten de todo. El mayor se llama Daniel y estudia Ingeniería Bioquímica y Molecular en Johns Hopkins University, Baltimore. El segundo se llama Iván y está en décimo grado y el pequeño es Liam y estudia el quinto grado”, comenta. El deporte favorito de nuestro profesional del mes es el tenis y lo ha practicado durante toda su vida. También le gusta el fútbol y es hincha del equipo hondureño Real España, y del Barcelona, de España. Pero también tiene otros pasatiempos: le gusta diseñar, construir y decorar. “Todas mis tiendas se encuentran instaladas en edificios propios que yo mismo ayude a diseñar, construir y adornar” asegura.
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