• Línea del ecualizador taponada: si la línea del ecualizador está taponada, la presión bajo el diafragma puede ser mayor que la presión real del evaporador, lo que se traduce en una válvula que tiende a estar en una posición más “cerrada”. Para corregir esto reemplace o repare la línea del ecualizador.
• Válvula demasiado pequeña: verifique que la válvula tenga el tamaño correcto para el sistema. Reemplace por la válvula del tamaño adecuado.
• Supercalor ajustado demasiado elevado: en las válvulas de ajuste externo gire el vástago de ajuste en dirección derecha-izquierda para reducir el supercalor.
• Falla del módulo de potencia o pérdida parcial de carga: si el módulo de potencia ha perdido toda su carga, o una parte de ella, no generará la presión suficiente para hacer que la válvula se “abra”. Un técnico puede verificar esto en el campo sosteniendo el bulbo en la mano mientras monitorea las condiciones de funcionamiento del sistema. El calor de la mano debe hacer que suba la presión, lo que generará mayor flujo de refrigerante y un incremento en la presión de succión. Si no se observan cambios, la válvula puede haber perdido su carga. Esta técnica es válida únicamente si el sistema está cargado de manera correcta y la válvula tiene refrigerante líquido de alta calidad en la entrada. Si se descubre que la válvula ha perdido su carga debe reemplazarse el módulo de potencia. En algunos casos el módulo está integrado a la TXV, en esta situación debe reemplazarse la válvula completa.
• Efecto de ambiente cruzado: algunas TXV tienen cargas especiales diseñadas para limitar la presión máxima operativa del sistema. Están diseñadas con una “W” en el código de carga seguido de un número —por ejemplo HW100. Con cargas de este tipo, el bulbo siempre debe estar más frío que el elemento de potencia o el cuerpo de la válvula. De lo contrario, la carga puede migrar del bulbo al elemento de potencia con la consiguiente pérdida de control. Si se sospecha esto, reemplace la válvula con una carga de presión de evaporador no máxima —en este ejemplo, una temperatura media del refrigerante R-22 (HC) o una bomba de calor con R-22 (HCA).
• Filtro obstruido: la presencia de suciedad o residuos en el refrigerante que va a la válvula puede hacer que se obstruya el filtro. Remueva y limpie los filtros y añada un secador de alta capacidad para la línea de líquido para evitar que eso vuelva a ocurrir.
Fluctuación
La fluctuación se presenta cuando la TXV se abre y se cierra alternadamente ocasionando grandes fluctuaciones en el supercalor. Esto puede originarse por la diferencia en el tiempo de respuesta del sistema en relación con la TXV. Las cargas de diferente tipo han sido diseñadas con diferentes constantes de tiempo para minimizar este efecto, pero otros factores —como los cambios repentinos en la carga o un funcionamiento en condiciones de baja carga— también pueden causar impacto en ello. Las causas de la fluctuación incluyen:
• Válvulas sobredimensionadas para la aplicación: una válvula demasiado grande para la aplicación tenderá a oscilar. Si se sospecha que esto sucede reemplace la válvula con otra del tamaño correcto para la aplicación.
• Ubicación del bulbo: verifique que el bulbo no esté ubicado corriente abajo de una trampa de aceite “P” en la línea de succión. Reubique el bulbo si encuentra esto. También puede servir aislar el bulbo para asegurarse de que no esté afectado por una corriente de aire.
• Distribución del refrigerante: en los sistemas con distribuidores no es raro tener diferentes circuitos con cargas muy diversas entre sí. Esto puede dar lugar a que algunos circuitos eventualmente lleguen a estar suficientemente sobrealimentados para permitir que el líquido llegue al bulbo. Esto, por supuesto, obligará a la TXV a cerrarse hasta que se logre de nuevo el supercalor, momento en el cual se abrirá. Corregir esto requiere eliminar el problema de la distribución.
• Ajuste del supercalor: las TXV tienen un supercalor establecido desde la fábrica para funcionar correctamente en la mayoría de los sistemas. En ocasiones, sin embargo, puede tenerse que ajustar la configuración de fábrica.
En la mayoría de los casos, elevar el supercalor reducirá la fluctuación. Girar el tornillo de ajuste en dirección izquierda-derecha elevará el supercalor.
• Humedad: la presencia de algo de humedad en el sistema puede congelarse en la TXV, evitando que la válvula funcione como es debido. A medida que la humedad se congela y luego se derrite, el supercalor variará de manera errática. Se recomienda usar un secador de alta calidad en la línea de líquido para evitar esto.
*Al Maier es vicepresidente de ingeniería de aplicaciones en Emerson Climate Technologies División de control de flujo. Para mayor inforrmación, llame al teléfono: 314-569-4680 o comuníquese por correo electrónico a: al.maier@emersonclimate.com.
|
| Índice del Artículo |
|---|
| Detección y solución de fallas en válvulas TXV (II) |
| 2 |
| Ver el artículo completo |
Página 2 de 2
• Línea del ecualizador taponada: si la línea del ecualizador está taponada, la presión bajo el diafragma puede ser mayor que la presión real del evaporador, lo que se traduce en una válvula que tiende a estar en una posición más “cerrada”. Para corregir esto reemplace o repare la línea del ecualizador.
• Válvula demasiado pequeña: verifique que la válvula tenga el tamaño correcto para el sistema. Reemplace por la válvula del tamaño adecuado.
• Supercalor ajustado demasiado elevado: en las válvulas de ajuste externo gire el vástago de ajuste en dirección derecha-izquierda para reducir el supercalor.
• Falla del módulo de potencia o pérdida parcial de carga: si el módulo de potencia ha perdido toda su carga, o una parte de ella, no generará la presión suficiente para hacer que la válvula se “abra”. Un técnico puede verificar esto en el campo sosteniendo el bulbo en la mano mientras monitorea las condiciones de funcionamiento del sistema. El calor de la mano debe hacer que suba la presión, lo que generará mayor flujo de refrigerante y un incremento en la presión de succión. Si no se observan cambios, la válvula puede haber perdido su carga. Esta técnica es válida únicamente si el sistema está cargado de manera correcta y la válvula tiene refrigerante líquido de alta calidad en la entrada. Si se descubre que la válvula ha perdido su carga debe reemplazarse el módulo de potencia. En algunos casos el módulo está integrado a la TXV, en esta situación debe reemplazarse la válvula completa.
Otros temas de interés
|
|
• Filtro obstruido: la presencia de suciedad o residuos en el refrigerante que va a la válvula puede hacer que se obstruya el filtro. Remueva y limpie los filtros y añada un secador de alta capacidad para la línea de líquido para evitar que eso vuelva a ocurrir.
Fluctuación
La fluctuación se presenta cuando la TXV se abre y se cierra alternadamente ocasionando grandes fluctuaciones en el supercalor. Esto puede originarse por la diferencia en el tiempo de respuesta del sistema en relación con la TXV. Las cargas de diferente tipo han sido diseñadas con diferentes constantes de tiempo para minimizar este efecto, pero otros factores —como los cambios repentinos en la carga o un funcionamiento en condiciones de baja carga— también pueden causar impacto en ello. Las causas de la fluctuación incluyen:
• Válvulas sobredimensionadas para la aplicación: una válvula demasiado grande para la aplicación tenderá a oscilar. Si se sospecha que esto sucede reemplace la válvula con otra del tamaño correcto para la aplicación.
• Ubicación del bulbo: verifique que el bulbo no esté ubicado corriente abajo de una trampa de aceite “P” en la línea de succión. Reubique el bulbo si encuentra esto. También puede servir aislar el bulbo para asegurarse de que no esté afectado por una corriente de aire.
• Distribución del refrigerante: en los sistemas con distribuidores no es raro tener diferentes circuitos con cargas muy diversas entre sí. Esto puede dar lugar a que algunos circuitos eventualmente lleguen a estar suficientemente sobrealimentados para permitir que el líquido llegue al bulbo. Esto, por supuesto, obligará a la TXV a cerrarse hasta que se logre de nuevo el supercalor, momento en el cual se abrirá. Corregir esto requiere eliminar el problema de la distribución.
• Ajuste del supercalor: las TXV tienen un supercalor establecido desde la fábrica para funcionar correctamente en la mayoría de los sistemas. En ocasiones, sin embargo, puede tenerse que ajustar la configuración de fábrica.
En la mayoría de los casos, elevar el supercalor reducirá la fluctuación. Girar el tornillo de ajuste en dirección izquierda-derecha elevará el supercalor.
• Humedad: la presencia de algo de humedad en el sistema puede congelarse en la TXV, evitando que la válvula funcione como es debido. A medida que la humedad se congela y luego se derrite, el supercalor variará de manera errática. Se recomienda usar un secador de alta calidad en la línea de líquido para evitar esto.
*Al Maier es vicepresidente de ingeniería de aplicaciones en Emerson Climate Technologies División de control de flujo. Para mayor inforrmación, llame al teléfono: 314-569-4680 o comuníquese por correo electrónico a: al.maier@emersonclimate.com.
| < Nidenor S.A. y Mipal, relación de vieja data | Detección y solución de fallas en válvulas de expansión térmica > |
|---|
|
Nuevas Soluciones
|
Noticias Recientes
|





















